76 % de los médicos advierten que existen barreras en la disponibilidad de los analgésicos opioides

Bogotá, agosto de 2018.- Una investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de la Sabana encontró que las barreras para que los pacientes con dolor puedan acceder a los analgésicos opioides están relacionadas, entre otras, con falta de disponibilidad por factores administrativos y de educación de los profesionales de la salud en algunas regiones.

Al encuestar a 806 médicos, entre especialistas, médicos generales y profesionales de los fondos rotatorios de estupefacientes de 32 departamentos para conocer la disponibilidad y el acceso a los medicamentos opioides, uno de los hallazgos fue que el 76% de los prescriptores en el país identifica que existen barreras en la disponibilidad de estos medicamentos, la mayoría, el 71% en los no monopolio del Estado y 65% en los medicamentos monopolio del estado.

Desde la perspectiva de los médicos, al ser encuestados sobre las variables relacionadas con el acceso a los analgésicos opioides, el 59% advertía dificultad con la autorización del medicamento, el 44% mencionaron tener problemas con la fórmula médica y el 34% con la ubicación y horarios en los puntos de dispensación, entre otros.

En Colombia el Fondo Nacional de Estupefacientes (FNE) es el encargado de hacer la inspección, vigilancia y control sobre los medicamentos opioides con usos médicos y científicos aprobados, por ser productos de control especial, e incluyen cuatro tipos: morfina, hidromorfona, meperidina y metadona.

Por el lado de las EPS, se identificaron barreras en un 72% de los encuestados, y tanto los representantes de los fondos rotatorios de estupefacientes como los prescriptores consideran, en su mayoría, que los factores administrativos influyen en la baja accesibilidad, seguido de factores culturales, geográficos, educativos y políticos.

En los territorios, los investigadores encontraron barreras por dificultades en la asignación de presupuesto para la compra de medicamentos, temor por el vencimiento de los medicamentos y desconocimiento a nivel de secretarias y gobernaciones sobre la importancia de la disponibilidad y accesos de estos medicamentos.

Teniendo en cuenta dichos hallazgos, Marta Ximena León Delgado, la directora del grupo de investigación de Dolor y Cuidados Paliativos de la Universidad de la Sabana, líder de este trabajo, explica en detalle el estado de los analgésicos opioides en el país.

La doctora León es médico cirujana y anestesióloga de la Universidad Javeriana, especialista en dolor y cuidados paliativos de la Universidad Javeriana- Instituto Nacional de Cancerología. Fellow en políticas públicas en salud de la Universidad de Wisconsin, International Palliative Care Leadership- Institute of Palliative Medicine, San Diego Hospice.  

¿Qué son y qué no son los analgésicos opioides?

Son medicamentos básicamente para manejo de dolor, no son para una patología particular, la gente tiende a pensar que se usan solo para el tratamiento al dolor de los pacientes con cáncer, pero se pueden utilizar para dolor moderado, frecuente y severo, porque actúa en receptores de diferentes sitios del organismo para disminuir la molestia. Por ejemplo, en un postoperatorio se puede usar para dolores intensos.

¿Cómo funcionan los analgésicos opioides?

Existen una serie de receptores en diferentes partes el organismo a los cuales se fijan los analgésicos opioides y generan cambios que hacen que sea más difícil que se genere un estímulo de dolor o que se propague.

¿Por qué los analgésicos opioides son un tema tan polémico en Estados Unidos?

Debemos tener en cuenta que los medicamentos opioides tienen efectos secundarios que deben ser manejados con unos riesgos y, cuando no se usan en forma responsable o se emplean con fines recreativos, pueden tener complicaciones que es lo que ocurre en Estados Unidos. En Colombia el problema es diferente porque tenemos grandes barreras de accesibilidad para su uso médico que hacen que tengamos todavía muchas personas que no pueden tener un adecuado control del dolor.

¿Cuáles son las principales barreras de acceso a los analgésicos opioides?

En el Observatorio de la Universidad de la Sabana intentamos identificar a que se debe la baja accesibilidad a analgésicos opioides en Colombia, desde el punto de vista de los vinculados a este proceso: pacientes, médicos, asociaciones de pacientes, fondos rotatorios y la defensoría del pueblo para ver qué está sucediendo. Hemos encontrado que con los medicamentos que son monopolio del estado (de los cuales se encarga el FNE) no hay disponibilidad en algunas regiones, también hemos visto falta de educación sobre el uso de estos productos por parte de los profesionales de la salud, falta de personal médico en algunas zonas del país que conozca el manejo de los analgésicos opioides, los costos en los tratamientos y en la prescripción, entonces eso hace parte del temor a prescribir.

En el Observatorio Colombiano de Cuidado Paliativo se puede evidenciar la falta de educación en temas de dolor en muchas facultades de medicina del país, de hecho, la Asamblea Mundial de la Salud, 2014, instó a los estados miembros en el fortalecimiento de los Cuidados Paliativos y la Ley nacional de Cuidados Paliativos, a fortalecer la educación en este campo en todos los niveles de formación de los programas de Medicina, Enfermería y Psicología.

En otros casos, lo que pesa, en cuestión de barreras, es el tema es de tradición o creencias culturales. Mucha gente prefiere tratar de aliviar ciertos dolores con otras medicinas, porque existe una especie de opiofobia al relacionar estos medicamentos con el final de la vida.  

¿Es cierto que los problemas de disponibilidad llevan a algunos pacientes a comprar los analgésicos opioides de su bolsillo?

Los pacientes se encuentran a veces con que no hay disponibilidad de analgésicos opioides, lo cual es complejo porque muchos de estos medicamentos están cubiertos y los deberían entregar a los pacientes, entonces pasan cosas como las que me contó un paciente: que llevaba un mes intentando recibir un medicamento y como tenía tanto dolor decidió comprarlo ante la larga espera.

¿Qué se puede hacer para mejorar el acceso a los  analgésicos opioides?

Debemos tratar de identificar no solo las barreras sino quienes están implicados para que esos actores generen soluciones en conjunto. Debemos buscar la forma que a nivel de educación podamos entrar en contacto con las universidades para formar profesionales de la salud, incluidos:  químicos farmacéuticos, médicos y enfermeras. También es necesario tratar de identificar qué pasa con las EPS y sus operadores logísticos que a veces son lo que no tienen medicamentos.

En los departamentos debemos involucrar a las secretarias de salud y a las personas responsables en la gobernación de dar partidas que permitan tener disponibilidad de estos medicamentos.

¿Cómo podemos contribuir desde la industria farmacéutica a que exista más acceso a los analgésicos opioides?

Con educación, pero también es importante que podamos tener un diálogo más cercano, porque hay una parte de medicamentos monopolio del Estado, pero, por otro lado, hay analgésicos opioides de la industria farmacéutica sobre los cuales no tenemos mucha información, en relación al proceso de comercialización y disponibilidad de los mismos. Parte de lo interesante sería sentarnos a conversar con la industria y ver qué está sucediendo con estos medicamentos y buscar soluciones, incluso en el tema de canales de distribución.

Precisamente este grupo, luego del análisis de los hallazgos del taller, trabaja en un documento técnico que será entregado, entre octubre y noviembre, a los tomadores de decisión con el fin de que con un diagnóstico claro de la situación se puedan adoptar los correctivos necesarios a lo largo de la cadena y mejorar la disponibilidad y el acceso a estos analgésicos.