El costo del fracaso en una prueba clínica

Bogotá, 02 de abril de 2018.- El debate global sobre los precios de los medicamentos innovadores no suele tener en cuenta que dentro de ese precio se incorpora el costo de las muchas pruebas clínicas que, después de miles de millones de dólares invertidos, no llegan a un resultado satisfactorio. Pero, como hemos dicho reiteradamente, ese fracaso es al mismo tiempo la base esencial de las innovaciones tecnológicas. A Celgene, en el último tramo del 2017, le correspondió recortar su pronóstico de ingresos en el largo plazo, aumentar los descuentos en su estrategia comercial, y tomar otras costosas medidas, porque tuvo que ponerle fin a las pruebas clínicas sobre un tratamiento experimental de un medicamento (mongersen) contra la enfermedad de Crohn, porque los resultados no fueron los esperados en  la tercera fase. Con esa noticia, la acción cayó, en noviembre del año pasado, un 20%. Esto solo demuestra que la discusión sobre los precios no puede darse solo desde el punto de vista de la sostenibilidad de los sistemas de salud; también debe darse desde el punto de vista de la sostenibilidad del sistema de pruebas clínicas para el desarrollo de nuevos medicamentos.