La innovación es un camino lleno de tropiezos: el caso del Anacetrapib

Bogotá, 14 de marzo de 2018.- Esta sección se ha dedicado a resaltar las nuevas innovaciones médicas, y la importancia de promoverlas y acogerlas en beneficio de los pacientes. Pero llegar a innovaciones médicas que se puedan introducir al mercado es un proceso difícil, y lleno de tropiezos. De ahí la importancia de valorar la innovación cuando ocurre, y no desestimularla. Un caso reciente es el de la molécula Anacetrapib.

El laboratorio farmacéutico Merck (cuyo nombre en Colombia es Merck), “tiró la toalla” a finales del año pasado en sus investigaciones sobre la seguridad y eficacia de esa molécula. Este medicamento se venía sometiendo a pruebas clínicas experimentales como un mecanismo para controlar el colesterol, pero los últimos resultados de las pruebas clínicas fueron mediocres, y tan solo demostraron un beneficio modesto en la reducción de ataques cardíacos, infartos, y otras complicaciones relacionadas con el colesterol. Parecería que ésta decisión de Merck le pone el punto final a la exploración de esta categoría particular de terapias contra el colesterol, conocida como “inhibidores Cetp”. Varios competidores de Merck habían ya decidido descartar este tipo de tratamientos, pero Merck persistió un tiempo más. Este es el tipo de inversiones multimillonarias en recursos que los laboratorios farmacéuticos innovadores realizan cotidianamente, y en la mayoría de los casos el avance de la ciencia no se traduce en avance en la salud de los pacientes. ¿La solución? Seguir intentándolo, una y otra vez.