Los fracasos farmacéuticos hacen de parte de la innovación

Enero 09 de 2018.- Un ecosistema económico y legal propicio a la innovación farmacéutica tiene que tolerar el fracaso e incluso incorporarlo como un elemento esencial del proceso de descubrimiento. En píldora Alianza por la innovación para desarrollar medicinas” hablábamos del innovador esquema de desarrollo de nuevos medicamentos impulsado por Roivant Sciences, pero luego se supo que, en octubre pasado, una de sus compañías -Axovant- se sumó a la larga lista de empresas farmacéuticas que han fracasado en el ámbito del desarrollo de medicamentos para el Alzheimer. Sus acciones cayeron más de un 71 por ciento, cuando se anunció que el Interpirdine, un tratamiento experimental, no había cumplido las metas principales en la fase tardía de su prueba clínica, realizada en pacientes con alzhéimer leve o moderado. En un comunicado, la compañía dijo: “los pacientes y los médicos han sido testigos de la incesante serie de fracasos en las pruebas clínicas contra el mal de Alzheimer durante los últimos 15 años. Lamentablemente, nuestro fracaso de hoy se suma a esa lista, pero las contribuciones de los participantes en la prueba clínica no serán en vano; los investigadores generarán información valiosa a partir de la prueba, que esperamos mejore las futuras pruebas que se realicen en esta área”. Solo aceptando la posibilidad del fracaso, y construyendo a partir de ella, se logran auténticas innovaciones. El costo de una prueba fracasada como ésta, debe recuperarse en aquellos casos en que las pruebas dan resultados.  

Fuente: Fortune